martes, 20 de julio de 2010

UN POEMA DE LEÓN FELIPE (Por Daniel Baeza)

Cuando uno, que durante muchos años se dedicó a explicar Literatura, a hablar de prosa, de poesía a alumnos que le escuchaban, recibe al cabo de los años un mensaje de uno de ellos que le dice:
"Buenas noches, profe, sólo quería compartir esta poesía de León Felipe contigo y, si así lo crees conveniente por extensión, con Erblons."
Cuando uno recibe un mensaje de esta guisa,comprende que aquello que tantas veces les decía: Un poeta vive y siente lo mismo que nosotros, pero él las sabe plasmar en un papel. Es que eso ha calado y se disfruta, se entiende un poema.
Es éste un poema para leerlo lenta y tranquilamente, disfrutando de cada verso, de cada estrofa. Disfrutando de su musicalidad y compartiendo lo que dice el poeta, que no es más que la esencia de la vida. El vivir desprendido de lo que cuesta dinero, pero no vale nada. De quedarse sólo con lo que te llena, que es lo que no cuesta dinero.¡Cuántos quisiéramos vivir como nos dice el poeta, pero las ataduras a lo material son demasiado duras y no somos capaces de romperlas. Pero hay poesía. Menos mal...


Gracias, Dani por disfrutar de la poesía y quererla compartir.


¡QUÉ LÁSTIMA! (León Felipe)
¡Qué lástima
que yo no pueda cantar a la usanza
de este tiempo lo mismo que los poetas que hoy cantan!
¡Qué lástima
que yo no pueda entonar con una voz engolada
esas brillantes romanzas
a las glorias de la patria!
¡Qué lástima 
que yo no tenga una patria!
Sé que la historia es la misma, la misma siempre, que pasa
desde una tierra a otra tierra, desde una raza
a otra raza,
como pasan
esas tormentas de estío desde esta a aquella comarca.
¡Qué lástima
que yo no tenga comarca,
patria chica, tierra provinciana!
Debí nacer en la entraña
de la estepa castellana
y fui a nacer en un pueblo del que no recuerdo nada;
pasé los días azules de mi infancia en Salamanca,
y mi juventud, una juventud sombría, en la Montaña.
Después... ya no he vuelto a echar el ancla,
y ninguna de estas tierras me levanta
ni me exalta
para poder cantar siempre en la misma tonada
al mismo río que pasa
rodando las mismas aguas,
al mismo cielo, al mismo campo y en la misma casa.
¡Qué lástima
que yo no tenga una casa!
Una casa solariega y blasonada,
una casa
en que guardara,
a más de otras cosas raras,
un sillón viejo de cuero, una mesa apolillada
(que me contaran
viejas historias domésticas como a Francis Jammes y a Ayala)
y el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla.
¡Qué lástima
que yo no tenga un abuelo que ganara
una batalla,
retratado con una mano cruzada
en el pecho, y la otra en el puño de la espada!
Y, ¡qué lástima 
que yo no tenga siquiera una espada!
Porque..., ¿Qué voy a cantar si no tengo ni una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla,
ni un sillón viejo de cuero, ni una mesa, ni una espada?
¡Qué voy a cantar si soy un paria
que apenas tiene una capa!

Sin embargo...
en esta tierra de España
y en un pueblo de la Alcarria
hay una casa
en la que estoy de posada
y donde tengo, prestadas,
una mesa de pino y una silla de paja.
Un libro tengo también. Y todo mi ajuar se halla
en una sala
muy amplia
y muy blanca
que está en la parte más baja
y más fresca de la casa.
Tiene una luz muy clara
esta sala
tan amplia
y tan blanca...
Una luz muy clara
que entra por una ventana
que da a una calle muy ancha.
Y a la luz de esta ventana
vengo todas las mañanas.
Aquí me siento sobre mi silla de paja
y venzo las horas largas
leyendo en mi libro y viendo cómo pasa
la gente a través de la ventana.
Cosas de poca importancia
parecen un libro y el cristal de una ventana
en un pueblo de la Alcarria,
y, sin embargo, le basta
para sentir todo el ritmo de la vida a mi alma.
Que todo el ritmo del mundo por estos cristales pasa
cuando pasan
ese pastor que va detrás de las cabras
con una enorme cayada,
esa mujer agobiada
con una carga
de leña en la espalda,
esos mendigos que vienen arrastrando sus miserias, de Pastrana,
y esa niña que va a la escuela de tan mala gana.
¡Oh, esa niña! Hace un alto en mi ventana
siempre y se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa.
¡Qué gracia
tiene su cara
en el cristal aplastada
con la barbilla sumida y la naricilla chata!
Yo me río mucho mirándola
y la digo que es una niña muy guapa...
Ella entonces me llama
¡tonto!, y se marcha.
¡Pobre niña! Ya no pasa
por esta calle tan ancha
caminando hacia la escuela de muy mala gana,
ni se para
en mi ventana,
ni se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa.
Que un día se puso mala,
muy mala,
y otro día doblaron por ella a muerto las campanas.

Y en una tarde muy clara,
por esta calle tan ancha,
al través de la ventana,
vi cómo se la llevaban
en una caja
muy blanca...
En una caja
muy blanca
que tenía un cristalito en la tapa.
Por aquel cristal se la veía la cara
lo mismo que cuando estaba
pegadita al cristal de mi ventana...
Al cristal de esta ventana
que ahora me recuerda siempre el cristalito de aquella caja
tan blanca.
Todo el ritmo de la vida pasa
por el cristal de mi ventana...
¡Y la muerte también pasa!

¡Qué lástima
que no pudiendo cantar otras hazañas,
porque no tengo una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla,
ni un sillón de viejo cuero, ni una mesa, ni una espada,
y soy un paria
que apenas tiene una capa...
venga, forzado, a cantar cosas de poca importancia!




viernes, 16 de julio de 2010

EL RAFI (Vigésima entrega)

Sí, ya sé que los seguidores del Rafi, habrán pensado estos últimos tiempos que habían sido abandonados a su suerte. Nada más lejos de la realidad. En realidad he estado recabando información sobre mi antiguo amigo.
La suerte me condujo hasta un familiar, un sobrino… Sí, si, el sobrino del ínclito Rafi, que probablemente podrá aportarme algunas fotos de la época para ilustrar la narración de nuestras andanzas.
De momento aquí dejo una nueva entrega.

Aunque el barrio donde vivíamos el Rafi y yo era un barrio de gente llegada de todos los rincones de España, principalmente de Andalucía, un barrio de gente trabajadora, seguramente con pocos medios económicos, contaba con una Iglesia Parroquial, la de San Cristóbal. La iglesia, era una ermita semi-subterránea, bastante grande y donde se producían, con gran asistencia de feligreses, la mayor parte de los acontecimientos religioso-sociales del barrio (bautizos, comuniones, bodas, entierros...). La iglesia daba servicio también a los cercanos barrios de Las Arenas y Montserrat.
En el interior de la ermita se hospedaban 7 u 8 pasos de la procesión de Semana  Santa. Eran (son porque aún están allí) una Dolorosa, un Cristo en la cruz y otro en la sepultura que, a los pequeños nos impresionaban bastante.
Junto a algún otro niño, a veces, cuando se acababa la misa de las 8 de la tarde y ya las madres estaban en la puerta hablando un ratito y se habían apagado las luces (pocas) de la iglesia y sólo quedaba la tenue tiniebla que provocaban los cirios que ardían cerca de algunas de las imágenes, entrábamos en la iglesia a pasar miedo. Nos escondíamos detrás de las columnas y nos salíamos al paso el uno del otro, asustándonos y riéndonos a la vez, hasta que el sacristán o el mismo párroco (mosén Ros) nos echaban del recinto sagrado y nuestras madres nos reñían un poco y nos preguntaban que dónde estábamos, que hacía rato que nos estaban buscando.
El día de la procesión, supongo que el Jueves o el Viernes Santo, sacaban a la calle los pasos que iban acompañados de romanos con sus lanzas sus escudos, sus petos relucientes y sus cascos; iban también los nazarenos con sus capirotes blancos y su túnica negra. De ellos, algunos llevaban cruces a cuestas, otros iban descalzos y, algunos, arrastraban cadenas cogidas a sus tobillos. Iba también alguna banda de música interpretando la marcha típica de las procesiones. También iba la banda de cornetas y tambores de la Cruz Roja, uniformados, y los Guardias Urbanos, también con uniforme de gala que se caracterizaba por un cordón blanco entre pecho y espalda. ¡Dios,cómo nos gustaban esos uniformes!
Todo esto nos impresionaba inmensamente. El retumbar de los tambores y el sonido metálico de cornetas y trompetas nos producía un fuerte hormigueo en el estómago. Una mezcla de miedo y gozo propiciado por el estrépito y la melodía. Supongo que son vivencias tan fuertes, que se graban firmemente en la memoria, favorecidas por el fuerte impacto de sonidos y olores:  me embriagaba el olor del incienso que emanaba  de los incensarios que balanceaban los sacerdotes que abrían la procesión; me atraía el olor del algodón de azúcar, y de las manzanas bañadas en caramelo y de las almendras garrapiñadas que ofrecían algunos vendedores ambulantes tirando de sus carritos o acarreando una caja elevada por encima de su cabeza.
La gente se colocaba, a lo largo del recorrido de la procesión, por todo el barrio y, sobre todo en los cruces, podían haber dos o tres filas de personas mirando y comentando los pasos…,

ESTO NO SE ACABA AQUÍ ¿EH?...

jueves, 15 de julio de 2010

¿HACIA DONDE VAMOS? (Por Artur García)

Mi buen amigo Artur (antes Arturo) me manda esta vivencia, que, como todas las suyas está llena de sinceridad y sencillez. Ánimo, Artur, estamos contigo.


El sábado 5 Junio me pasó algo que me ha hecho recapacitar. Tuve una discusión de tráfico por una plaza de aparcamiento, no sé si con razón o no.  Me bajé del coche para recriminar a un chaval joven (de unos 28 0 30 años) que la plaza que había ocupado la estaba esperando yo para cogerla. En ningún momento le falté al respeto ni le dije una palabra mas alta que otra, simplemente le comenté que se había colado,  cuando él me había visto esperando con el intermitente puesto.
Lo que ocurrió después me ha tenido todo el fin de semana ocupado y alterado ya que sin comérmelo ni bebérmelo me tuve que tragar un sin fin de improperios, desde “pijo de mierda que te crees que por tener el coche que tienes te da derecho a ocupar las plaza de parking que tú quieras” hasta “ no me sigas tocando los cojones por que te voy a machacar vivo” , el “sumum” vino cuando de dentro del coche se bajó otro chaval joven y dirigiéndose a mi en plan chulesco me dijo “ mi compañero te ha avisado pero yo no, como digas una palabra mas me lío a hostias contigo”.
Tengo experiencia en estos casos ya he pasado por dos juzgados por no saber controlarme y en los dos casos nos han declarado culpables a los dos,  teniendo que pagar los daños y  costas a medias, por lo de (dos no se pelean si uno no quiere), eso hizo que me dejara humillar por esos dos niñatos que les faltaba un mucho de vergüenza y les sobraba un mucho de agresividad,  la verdad es que prefiero comerme el orgullo y pensar que me he ahorrado un disgusto y unos eurillos.
Todo esto viene a cuento por que me he dado cuenta que vamos por mal camino que todo lo arreglamos a hostias y que me parece mentira que en el siglo XXI no seamos capaces de solucionar las cosas hablando, no puede ser que la agresividad empiece donde debería empezar el diálogo, tampoco puede ser que hoy en día  y, en general, usemos la agresividad como vía de escape a nuestras frustraciones.
Creo que nos queda una labor muy dura a padres y educadores en general,  ya que si por una parte no somos capaces de hacer ver a nuestros hijos que hostiarse es la última opción y por otra la mayoría de lo que nos ofrecen los medios de comunicación está relacionado con la violencia, ¡¡pues ya me diréis¡¡, no quiero pecar de pesimista pero las “pelis” americanas de pandilleros asesinos y marginados se van a quedar muy cortas.
A ver si va a tener razón WINSTON CHURCHIL cuando dijo:
A quienes no conocen otro lenguaje que la violencia, hay que hablarles en su propia lengua.

SIN MALA INTENCIÓN

 Os dejo esta broma que se hacen entre amigos. Es muy conocida en internet. Es muy graciosa. A ver si aguantáis sin reiros.

martes, 13 de julio de 2010

EL TRIUNFO DE LA HUMILDAD (Por Juan Pe Ruiz)

Uno de los compromisos que adquirí conmigo mismo cuando inicié la publicación de este blog fue no publicar nada que tuviera relación con el fútbol (del que fui, por otra parte, entusiasta practicante).
Hoy, y SIN QUE SIRVA DE PRECEDENTE, publico este articulillo del gran Juan Pe que rezuma buenos sentimientos y ya sabéis que yo, ante eso me desdigo de lo que haga falta.


Hoy cambio la literatura por el deporte, la pluma por el balón y las tenebrosas mansiones por la copa del mundo. Y es que hoy me apetece escribir algunas líneas sobre el triunfo de la humildad. Sí, porque lo que este grupo de deportistas ha conseguido en este último mundial es algo más que una simple copa: es el goce de la amistad, el clamor de los sentimientos, la sencillez de las formas, la exultante humanidad… Me quedo con ese beso emotivo de nuestro capitán a su tan injustamente criticada novia; me quedo ese saber estar del entrenador, que calló con su buen hacer las numerosas críticas tras la derrota con Suiza; me llevo la genialidad de Xavi, la de Iniesta, la cabeza de Puyol, la sangre de Piqué; me quedo con la sorpresa de esos laterales, Ramos y Capdevila, por los que poca gente apostaba; me llevo sobre todo la sombra de nuestro cercano Busquets, que es alargada, como los cipreses de Delibes; me llevo todo y ello y más: las patadas de los holandeses, que quizá continuaban vengando afrentas del Duque de Alba, las lágrimas de Villa ayer, el abrazo conjunto de todos tras el gol de la final… no sé, tantas y tantas emociones contenidas que, como digo, se resumen en una palabra: humildad. Y es que para ser campeón de algo tan grande primero tienes que ser una gran persona. Ahí tenemos a Nadal, por no ir más lejos de Manacor, que no hace más que demostrarlo.
                        Por todo ello me enorgullece y me emociona ver a esos sencillos chavales que han alcanzado la cima del mundo allí donde Vasco de Gama oteó una vez, tras muchas fatigas, un Cabo al que llamó de buena esperanza y donde hoy en día, afortunadamente, hace años que se enterró el hacha de guerra del Apartheid. Es el triunfo de la humildad sobre la soberbia, y con eso me basta.

Juan Pe Ruiz.

sábado, 3 de julio de 2010

CONSEJOS DOY... 2

¡Más zumos, chicos!. Espero que los anteriores os hayan gustado.




Hoy os voy a explicar un par de ellos que, aunque os parezcan poco llamativos, tienen cualidades extraordinarias.
Se trata de un zumo de espinacas, lechuga y kiwis.
Los tres ingredientes son ricos en vitaminas y sales minerales.
De todos es sabido que la lechuga tiene un ligero efecto calmante, por eso es bueno tomarla por la noche, en ensalada, por ejemplo.
La combinación de los tres elementos proporciona una alta concentración de vitaminas B que tonifican el sistema nervioso.
Se trata de licuar 5-6 hojas de lechuga, parecida cantidad de espinacas y un par de kiwis.
Si os lo podéis beber, os pondréis de fuertes como Popeye y de guapos como su Olivia.
De nada…

Por último os voy a aconsejar una combinación zúmica a base de aguacate y tomate.
Con estos dos ingredientes se obtiene un zumo rico en vitaminas B y C.
Este zumo, dado su aporte en ácido fólico, sales minerales y betacarotenos, es indicado en los estados de fatiga. Mejora la digestión, ayuda a cicatrizar las úlceras gástricas, regula el tránsito… intestinal y las funciones hepáticas.
Vamos que este zumo es la hostia, lo podían utilizar en las comuniones de los niños.
De todas formas el tomate también lo podéis tomar abierto, con un poco de aceite y un ajo picado. O en pipirrana, que si no sabéis lo que es, me lo decís y en otra entrega os lo explico.
El procedimiento para prepararlo es:
Batir un aguacate con cuatro tomates, el zumo de medio limón y un poco de sal y pimienta. También se le puede añadir un diente de ajo y pimiento verde bien picaditos a modo de gazpacho. Se sirve bien frío.
Venga, que os aproveche!
Que sepáis que yo los pruebo todos antes de explicároslos, o no...

miércoles, 30 de junio de 2010

CONSEJOS DOY...


 
En las siguientes entregas me voy a dedicar a daros consejos. 
Sí, ya sé que no los necesitáis y que os da lo mismo lo que yo diga, pero me siento en la obligación de deciros cosas que alimenten vuestro cuerpo y vuestro espíritu a ver si os ponéis en forma, piltrafillas.

Hoy os voy a recomendar unos zumos que os van a dar energía, vitalidad, relax, vitaminas…

El primero es de cereza y frambuesa que nos aportarán vitamina C por un tubo además de sus cualidades como diurético, depurativo y laxante.
Lo que tenéis que hacer es licuar unos 110 gramos de cerezas deshuesadas y otros tantos de frambuesas. Añadidle el zumo de medio limón, un puñado de hielo picado y… ¡a vacilar de salud!

Segundo zumo: zanahoria, naranja y limón.

La zanahoria nos aportará vitamina A (100 g. nos aportan la cantidad necesaria para un día). Ya sabéis lo bien que va la zanahoria para la vista de los conejos. También es buena para el cuidado de los dientes y fortalece las encías, sobre todo si se consume a mordiscos…, como los conejos. De puta madre para los riñones: ¿habéis visto alguna vez a un conejo quejarse de los ídem?
La naranja y el limón aportan antioxidantes y vitamina C.
 Licua las zanahorias, mézclalas con el zumo de la naranja y el limón, añade hielo picado o cubitos en cantidad y… ¡ala, la garganta hecha polvo!

lunes, 28 de junio de 2010

UNA DE FANTASMAS QUE ES ALGO MÁS… (Por Juan Pe Ruiz)

SEÑORES: TEMPORADA DE VERANO.
Un verano como éste, allá por 2009, empezó su andadura erBlons. Después de diferentes avatares, circunscritos únicamente, al estado de inspiración de su creador, aquí presente, podemos decir, que erBlons tiene ya un año, por lo que se le considera mayor de edad.
Como no podía ser de otra manera, celebraremos el evento con un articulillo de nuestro ensayista de cabecera, Juan Pe.
El artículo, fantástico, derrocha nivel literario e interés por la novela de misterio-terror. Siempre digo, en el comentario al último escrito, que supera a los anteriores, pero, es que es verdad, ¡jolín! (también podía haber dicho ¡coño!, pero ¡jolín! es más fisno).


Me encanta la literatura de terror en general, pero no los cuentos de fantasmas en particular. Ya he mostrado mis predilecciones por Poe, Machen, Bierce, porque, en lo sustantivo, no hablan de fantasmas. Poe decía que sus terrores no procedían de Alemania (en clara referencia a los castillos y las hadas), sino del alma; Machen descubrió un horror oculto en los bosques y bajo las piedras de su querida Gales; Bierce nos descubre un terror angustioso –léase “La muerte de Halpin Frayser” o “El dedo medio del pie derecho”-. Incluso Lovecraft deslumbró con su denominado “terror cósmico”, pero no habló de los fantasmas que tanto gustaron en la época dorada de la novela gótica.
            Hay una obra que habla de fantasmas, pero que encierra mucho más que las apariciones de espectros. Se trata de “Vuelta de tuerca”, de Henry James. Es una novela que ha provocado numerosas interpretaciones y ha dividido a la crítica en dos posiciones radicalmente opuestas. En la narración que hace la nueva institutriz de dos niños, Flora y Miles, sobre la aparición fantasmal de los antiguos cuidadores de los mismos, Quint y Jessel, y sobre la influencia que éstos ejercen sobre aquéllos, no se aprecia únicamente el miedo a lo espectral (germen de la  novela gótica de Raddclife, por ejemplo), sino el miedo a algo más ruin aún. Juan Antonio Molina Foix, en una estupenda introducción a esta compleja obra, nos da, en pocas líneas, una clase magistral: “Andrés Gide fue uno de los primeros en darse cuenta de que quizá no se trataba de un simple cuento de fantasmas, sino de un relato freudiano en el que la narradora –el aya con sus pasiones y sus visiones- termina por hacer vivir a los niños las espantosas imágenes que le acosan a causa de su represión sexual. O sea, que los fantasmas no eran tales, sino alucinaciones de la institutriz, delirios de una neurótica, que en el fondo no son más que proyecciones de las propias frustraciones del autor”. La corriente contraria destaca la realidad del relato de fantasmas como tal, sin ir más allá que la simple aparición terrorífica del espectro y sin más exabruptos que, por ejemplo, éste que nos remarca Molina Foix: “Varios comentaristas se han preguntado si la relación del niño con Quint –uno de los fantasmas- no sería también de tipo homosexual”.
            Personalmente no sabría decantarme por ninguna de las dos teorías. Creo que Lovecraft apreció ambas cosas a la vez, pero no llegó a decirlo tan abiertamente. Al menos es muy sutil cuando nos habla de esta obra en su libro “El horror en la literatura”, donde dice que “en  la “Vuelta de tuerca”, Henry James vence suficientemente su inevitable pomposidad y prolijidad como para crear un verdadero ambiente de siniestra amenaza al describir el influjo espantoso de dos muertos malvados, Peter Quint y la institutriz Miss Jessel, sobre un niño y una niña que habían estado bajo sus cuidados”.
            Y yo me pregunto: ¿qué quiso decir en realidad Lovecraft con “influjo espantoso” y con “muertos malvados”? Creo que, de tratarse de una partida de ajedrez, lo habría dejado en tablas.

Juan Pe Ruiz.

jueves, 10 de junio de 2010

CHASCARRILLO LA TERE

Muy graciosa, la Tere...

LA NEURONA
Envían una neurona al cerebro de un hombre.
Llega, entra y ve que no hay nadie
-¿Hay alguien ahí?' Pregunta bajito
-¿Hay alguien ahiiiiiiiiiiiiiii?...'
-'Holaaaa?????'
-'HOLAAAAAAAAAAAAA?'
-'NO HAY NADIEEEEEEEE???- Ya a gritos......
-'Snifff!!!'
La pobre neurona se encontraba sola allí. Empezó a ponerse muy triste , porque
pensaba 'yo aquí sola para el resto de mi vida, sniff!!'
De repente, se oyó un ruido de alguien que se acercaba.
Era otra neurona, y dice a la llorona:
-¿Qué haces? ¿Por qué lloras?'
-'Porque pensaba, sniff, que no había nadie y me iba a quedar aquí sola
para siempre sin compañeras.'
-'Pero, boba (le contestó la otra) si somos un montón! pero estamos todas
en la polla. Yo he subido a buscar hielo.'

martes, 8 de junio de 2010

“ELEMENTAL, QUERIDO WATSON”



Nos presenta, en esta ocasión, nuestro amigo Juan Pe, algo que a todos, sobre todo a los hombres de este país, nos encanta: un hombre serio, inteligente, astuto, desgarbado...
Algo que a todos, sobre todo a los hombres, nos mosquea. A  Sherlock Holmes no se le conoce mujer. ¿O sí? Si estamos en un error, supongo que Juan Pe nos sacará de él, pronto.

         No he encontrado una introducción mejor que ésta de Juan Manuel Ibeas, en una estupenda edición de “Anaya, tus libros policíacos”, para comenzar a hablar de Sir Arthur Conan Doyle y de su más famosa “criatura” literaria, Sherlock Holmes: “Una vez más, nos encontramos con un autor británico del período victoriano, perteneciente a la generación que escribió las mejores novelas de aventuras de la historia: la generación de Robert Louis Stevenson, de Henry Rider Haggard, de Rudyard Kipling, de H.G. Wells, de A.E.W Mason, de Anthony Hope. La generación que creó a Long John Silver, al Doctor Jekyll, al hombre invisible, al prisionero de Zenda, a Kim de la India, a la bella y misteriosa Ayesha y, por supuesto, al infalible y prodigioso Sherlock Holmes, el más grande detective de todos los tiempos”.
         Las dos primeras novelas en las que Conan Doyle nos presenta al genial detective londinense, “Estudio en escarlata” y “El signo de los cuatro”, no tuvieron un especial éxito, pese a su originalidad. “La bomba no estalló –dice Ibeas- hasta que a Conan Doyle se le ocurrió la idea de escribir una serie de relatos cortos centrados en la figura del detective. La colección se tituló “Las aventuras de Sherlock Holmes” y los relatos se fueron publicando en la revista Strand a partir de julio de 1891”. A esta primera colección siguió otra no menos exquisita: “Las memorias de Sherlock Holmes”; pero Doyle se vio quizá agobiado por el éxito de su tan singular personaje y por las presiones de sus devotos seguidores, que adoraban cada una de las apariciones de su héroe. Así, en “El problema final”, último relato de la colección “Las memorias…”, Doyle pone fin a la vida de Holmes, haciéndolo caer por un precipicio en Suiza. “Si hubiera asesinado a una persona de carne y hueso –nos vuelve a decir Ibeas- la reacción del público no habría sido, ni con mucho, tan extremada ni tan vehemente. El autor-asesino se vio bombardeado por una lluvia de cartas que oscilaban de la súplica al insulto, y llegaban en ocasiones a la amenaza”.
         Doyle escribe ocho años después de la presunta muerte de su detective la que quizá sea su más famosa historia de éste: “El sabueso de los Baskerville”. “Se trataba –siguiendo a Juan Manuel Ibeas- de una expurgación de los archivos del legal Watson, no una verdadera resurrección”. ¿Quién no recuerda la escalofriante película de 1959 protagonizada por Peter Cushing?. Ante el absoluto éxito de la novela, nuestro Sir Conan Doyle se vio obligado a resucitarlo del todo, y para ello creó una última serie de relatos: “El regreso de Sherlock Holmes”, para mí la mejor colección de las aventuras del inquilino de Baker Street. El resto ya lo conocemos todos: el mito, las películas, los imitadores…
         He comenzado con palabras de Ibeas, y termino con él también: “Un perfecto caballero victoriano, orgulloso de su eficacia, de costumbres excéntricas y misántropas, increíblemente meticuloso en sus procedimientos pero desastrado en su vida privada, con un carácter inestable que oscila entre la depresión morbosa y la actividad febril, momentos estos en los que se transforma en “la máquina de observar y razonar más perfecta que ha visto el mundo””.
         Por cierto, la famosa frase; “elemental, querido Watson”, título de este artículo, no se cita en ninguna de las sesenta aventuras de Holmes… ¡cosas del cinemascope!.

Juan Pe Ruiz.

lunes, 7 de junio de 2010

EL PERICH... TAN ANTIGUO, TAN ACTUAL.

Me manda mi amigo Moisés un recull de chistes del Perich. Parece como si los hecho ayer y ya hace 15 años que nos dejó. ¿Será que no avanzamos? No avanzamos. ¡Puto país! 
Me encanta el de los que se casan.

















miércoles, 2 de junio de 2010

COSAS SERIAS

No tinc problemes per anar a la vaga de l'escola concertada, encara que no som funcionaris, però, de què servirà?. El govern de Catalunya canviarà alguna cosa? El govern central canviarà alguna cosa?
No seria més efectiu fer vaga un dia a la setmana fins que es tiressin enrera?
Si ho fem, fem-ho bé. Aquesta vaga sembla convocada per demostrar que els Sindicats fan alguna cosa quan s'han tirat anys disfrutant de la bonança econòmica i no fent res per prevenir ni per ajudar als que ja estaven patint.
Aquestes són les preguntes i els cometaris que molts treballadors i jubilats es fan aquests dies.